Vaciar un piso da más pereza de la que parece hasta que te toca. Entre los muebles que pesan, el trastero que no se acaba nunca y el viaje al punto limpio, un fin de semana se te va en nada. Por eso está esto: para que no lo hagas tú.
Llevamos años vaciando pisos por toda Málaga, desde estudios en el Centro hasta pisos grandes en Teatinos o Carranque. La mecánica es siempre la misma y es sencilla: miras, decides qué se queda, y del resto nos ocupamos nosotros.
Con enseres, sin enseres o a medias
No todos los vaciados son iguales. A veces el piso está lleno hasta arriba y hay que sacarlo todo. Otras veces solo quedan cuatro muebles viejos que nadie quiere. Y muchas veces es un punto intermedio: te llevas lo tuyo, dejas lo demás y nosotros rematamos.
- Piso completo con enseres. Vaciado de arriba abajo, incluidos armarios empotrados, electrodomésticos y lo que haya en el trastero.
- Solo muebles. Cuando ya te has llevado lo personal y quedan los muebles grandes.
- Vaciado y una limpieza básica. Lo dejamos barrido y despejado para enseñar o entregar. Si quieres limpieza a fondo, también la organizamos.
Cómo lo hacemos
Empezamos por una valoración sin coste. Puedes enseñarnos el piso en persona o mandarnos unas fotos por WhatsApp; con eso solemos afinar bastante. Te damos un precio cerrado: ni tarifas por hora que se disparan, ni sorpresas al terminar.
El día acordado llega el equipo con todo lo necesario. Protegemos portal y ascensor si el edificio lo pide, desmontamos, bajamos y cargamos. Lo que está en buen estado intentamos darle salida —se dona o se recicla— y el resto va a un gestor autorizado. Te entregamos el piso vacío y, si lo necesitas para el notario o la inmobiliaria, sin rastro de que allí hubo una mudanza.
“Pensaba que tardaría semanas en organizarlo. Vinieron un martes por la mañana y para comer estaba hecho.” Es, más o menos, lo que nos suele decir la gente.
Cuándo nos suele llamar la gente
Rara vez se vacía un piso porque sí. Detrás casi siempre hay un motivo, y muchos son delicados:
- Una herencia que hay que repartir y luego vender o alquilar.
- Una venta o el fin de un alquiler, con fecha de entrega de llaves encima.
- Una mudanza a otra ciudad o a una residencia.
- Una reforma que exige dejar la vivienda vacía antes de que entren los albañiles.
En todos esos casos lo que necesitas es quitarte el marrón de encima rápido y bien. Ahí es donde entramos.
¿Y el precio?
Depende del tamaño y de cuánto haya dentro, pero jugamos con las cartas boca arriba. Un piso de uno o dos dormitorios suele partir de unos 250 €, y uno grande de 390 € en adelante. Te lo dejamos por escrito antes de mover un solo mueble. Puedes ver más detalle en la página de precios, o directamente nos llamas y salimos de dudas en cinco minutos.
Trabajamos en Málaga capital y en toda la provincia. Si te pilla en la costa, échale un ojo a las zonas donde vamos.