Una casa no es un piso con más metros. Es otra liga. Donde un piso lo despachas en una mañana, un chalet te puede llevar dos días enteros: más plantas, más muebles, un garaje hasta arriba y, casi siempre, un jardín que también tiene su tela. Por eso conviene que lo hagamos nosotros y no te lo comas tú un fin de semana de julio con cuarenta grados.
Llevamos años vaciando viviendas por toda Málaga, desde casas de pueblo en el interior hasta chalets en Alhaurín de la Torre o en la costa. Y la mecánica no cambia: das una vuelta, apartas lo tuyo y del resto nos encargamos.
Casas grandes, muebles que pesan
En una vivienda unifamiliar el problema no es la cantidad de trastos, es el peso y el acceso. Aparadores de madera maciza, sofás de tres plazas, colchones de matrimonio, una caldera vieja, la lavadora del garaje. Cosas que entre dos personas normales no bajan una escalera sin dejarse la espalda.
Vamos con el equipo completo y con lo necesario para desmontar armarios empotrados, sacar electrodomésticos y proteger el suelo bueno mientras cargamos. Lo que está en condiciones intentamos darle salida por otra vía, y lo demás va a un gestor autorizado. Si te interesa cómo tratamos los residuos, lo cuentas en gestión de residuos.
El garaje, el jardín y lo que hay detrás
Aquí es donde una casa se diferencia de verdad. El garaje suele ser el vertedero particular de la familia: botes de pintura, bicis, una moto que no arranca desde hace años, cajas de mudanzas anteriores. Y luego está el exterior. Muebles de terraza descoloridos, una barbacoa de obra que hay que picar, macetones de barro que pesan como un piano.
Todo eso entra en el trabajo. No te dejamos el jardín a medias ni el trastero anexo para otro día.
Cómo lo organizamos
Empezamos por ver la casa. Puedes enseñárnosla en persona o mandarnos un vídeo por WhatsApp dando una vuelta por las habitaciones; con eso solemos calcular bastante bien. Te damos un precio cerrado y a medida, porque cada casa es un mundo y aquí no hay tarifa de catálogo.
El día acordado llega el equipo y, si el volumen lo pide, coordinamos un camión grande para no andar con veinte viajes de furgoneta. Vaciamos planta por planta, cargamos y, al terminar, barremos por encima para que quede presentable para la inmobiliaria o el notario. Si necesitas una limpieza a fondo después, te la organizamos también.
“Era la casa de mis padres y no me veía capaz de tocarla. Vinieron dos días seguidos y me la entregaron vacía y barrida.” Es más o menos lo que nos dice la gente cuando hay una herencia de por medio.
Cuándo nos llamáis para una casa
Detrás de vaciar una casa casi siempre hay un momento importante:
- Una herencia de la casa familiar que hay que vaciar antes de venderla o repartirla.
- La venta de un chalet con el comprador esperando y fecha de escritura encima.
- Una mudanza a una vivienda más pequeña o a una residencia, cuando ya no se puede mantener toda la casa.
Sea cual sea el motivo, lo que necesitas es quitarte el marrón rápido y sin liarte. Y ahí estamos nosotros.
¿Cuánto cuesta?
Como el tamaño y el contenido varían tanto, una casa siempre va a precio hecho a medida. Un chalet completo con garaje y jardín no es lo mismo que una casa de dos habitaciones medio vacía, así que lo justo es verlo y cerrarlo por escrito antes de mover nada. Tienes una orientación en la página de precios, o nos llamas y en cinco minutos salimos de dudas.
Somos una empresa familiar con base en la Avenida de Carlos Haya, en Cruz de Humilladero, y más de 5.000 reseñas de gente a la que ya le hemos echado una mano. Trabajamos en Málaga capital y en toda la provincia; si tu casa te pilla por la costa, échale un ojo a las zonas donde vamos.